Alrededor de la Ley 20.000 y los temas de drogas circulan muchas ideas equivocadas . Estos mitos sobre esta ley pueden llevar a errores que cuestan la libertad o los antecedentes de una persona. A continuación, desmontamos algunos de los mitos más comunes con sus respectivas verdades :
- Mito: “ Si es poca droga, no es delito ”.
Verdad: No existe una cantidad mágica de droga que te permita zafar automáticamente. Cualquier tenencia de sustancias ilícitas sin autorización puede ser perseguida legalmente , aunque sea poca. Es cierto que una cantidad muy pequeña y para uso personal probablemente no termine en una condena grave (incluso puede que el caso se archive), pero inicialmente igual te pueden detener y acusar . La ley no dice “hasta X gramos está OK”; Dependerá del criterio policial y judicial. Así que no te confies: portar “solo un par de porros” en la vía pública sí te puede traer líos . - Mito: “ Consumir drogas es legal porque la ley solo prohíbe traficar ”.
Verdad: Es engañoso. La ley efectivamente no castiga al consumidor privado , o sea, si alguien fuma marihuana solo en su casa, no comete delito. Peeero, para llegar a consumirla tuviste que adquirirla o portarla , y ahí está el problema. La tenencia, transporte o cultivo de drogas sin autorización es ilegal. En resumen: consumir en sí (el acto de fumar, inyectarse, etc.) no es delito, pero casi todo lo que rodea a ese consumo personal sí puede serlo (comprar, llevar encima, compartir con amigos, etc.). Además, el consumo en lugares públicos o con más gente está sancionado como falta. Mejor ser cuidadoso y no interpretar la ley a la ligera. - Mito: “ Si es mi primera vez, no voy a ir a la cárcel, así que da lo mismo ”.
Verdad: Chile tiene opciones para primerizos (como salidas alternativas y penas remitidas), pero nada “da lo mismo” . Que sea tu primera vez te ayuda a evitar la cárcel en muchos casos, sí, pero igual quedarás fichado, pasarás un mal rato e incluso podrías terminar con antecedentes si no se maneja bien. Por ejemplo, un joven sin antecedentes detenido por microtráfico en Santiago probablemente logrará una suspensión condicional del procedimiento en vez de cárcel. ¿Resultado? Evita la prisión, pero estuvo detenido, fue al tribunal, y quedó 1-2 años con condiciones a cumplir. Si cumple, no tendrá antecedentes; si falla, lo condenarán. Entonces, mejor no probar suerte pensando que por ser “primera vez” no pasa nada. Siempre toma en serio cualquier imputación , aunque creas que saldrás libre igual. - Mito: “ Tener una planta de marihuana en casa es legal si es para mí ”.
Verdad: Falso. Este es un error muy difundido. La Ley 20.000 sí penaliza el cultivo de marihuana sin autorización , incluso si es una sola planta en tu patio. Mucha gente piensa “es para consumo personal, así que puedo tener mi plantita”. Lamentablemente, la ley no lo ve así. Si Carabineros descubre tu planta, te arriesgas a ser detenido y acusado de cultivo ilegal, que tiene penas altas (podrían hablar de 3 a 10 años fácilmente). ¿Hay salvación? Sí: si logras demostrar en juicio que esa planta era efectivamente para tu consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo (es decir, que la ibas a cosechar para tí y no para compartir ni vender), el juez podría reducirlo a una compensación menor , equivalente a una multa por consumo personal. Pero llegar a ese punto implicó igual todo un proceso penal en tu contra. Así que no, no es que “sea legal” tener una planta; es un riesgo grande. Si quieres evitar problemas, mejor abstente o busca las vías legales (por ejemplo, cultivo autorizado con fines medicinales si aplica a tu caso). - Mito: “ Si colaboro con la policía entregando información, me dejarán libre ”.
Verdad: La colaboración con la justicia puede ayudar, pero no es garantía de libertad inmediata . La ley contempla atenuantes si ayuda a esclarecer delitos oa capturar a otros responsables mayores. Por ejemplo, si te vendió vendiendo y entregas datos para atrapar a tu proveedor, eso podría jugar a tu favor en la sentencia o incluso en negociaciones con la fiscalía. Pero cuidado: esto no significa que te suelten al día siguiente ni que se borre tu carga. Además, es algo que debe hacerse bajo el consejo de su abogado, protegiendo su seguridad. La realidad es que colaborar puede reducir tu pena, pero no eliminarla por arte de magia. - Mito: “ Con antecedentes de drogas, olvídate de borrarlos: es para siempre ”.
Verdad: No necesariamente. Sí es posible limpiar antecedentes penales (inclusive por delitos de drogas) cumpliendo ciertos requisitos, tal como explicamos en la sección anterior. Después de unos años y con buen comportamiento, puedes gestionar la eliminación de la anotación de tu condena. No es automático ni inmediato, pero existe el “derecho a la rehabilitación”. Con esfuerzo y tiempo, ese antecedente no tiene por qué perseguirte de por vida. - Mito: “ Los menores de edad no reciben castigo por temas de drogas ”.
Verdad: Los menores de edad sí enfrentan consecuencias , solo que bajo un sistema especial. Un adolescente infractor puede recibir sanciones como servicios comunitarios, libertad asistida o incluso internación en régimen cerrado si el delito es grave (por ejemplo, dirigir un punto de venta de drogas siendo menor es gravísimo a ojos de la ley). Lo que es cierto es que se intenta que esas sanciones tengan un componente educativo y de rehabilitación más que punitivo. Pero creo que por tener 16 años “no te pasará nada” es un mito peligroso. Mejor prevenir, porque un proceso penal, aunque sea menor, te afecta psicológica y socialmente (además de que tus padres sufren las consecuencias contigo). - Mito: “ Un abogado defensor solo es necesario si soy culpable; si soy inocente, ¿para qué? ”.
Verdad: Siempre necesitas una buena defensa , seas inocente o culpable. Si eres realmente inocente (por ejemplo, te mezclaron en un caso de drogas injustamente), un abogado es quien podrá demostrar esa inocencia eficazmente y lograr tu sobreseimiento o absolución. No es raro que personas inocentes se vean involucradas (como el clásico caso de llevar encargos ajenos sin saber que contenían droga, o estar en el lugar equivocado a la hora equivocada). Por otro lado, si de alguna forma sí infringiste la ley, un abogado defensor velará por tus derechos, buscará las atenuantes, acuerdos o beneficios que eviten las máximas consecuencias. En ambos casos, es indispensable. No caigas en el mito de “el que nada hace nada teme”: en la práctica, sin defensa podría terminar condenado injustamente o con penas más altas de las necesarias.
Conclusión sobre los mitos: Infórmate por fuentes confiables y no por “lo que se dice en la calle”. Las leyes son complejas y los casos de drogas, delicados. Cada situación tiene detalles que pueden cambiar el resultado. Si tienes dudas, consulta con profesionales. En Defensor.cl estamos dispuestos