Muchos detenidos por la Ley 20.000 exclaman lo mismo: “¡Pero si era para consumo personal!” . Si ese es tu caso, es fundamental entender cómo abordar la situación para que no te traten como traficante . La ley distingue entre quién porta drogas para uso propio y quién las porta para distribuir, pero demostrarlo es la clave .
Situación típica: Estás en la calle (por ejemplo, saliendo de una fiesta en Providencia o caminando por La Florida) y Carabineros te hace un control de identidad. Te encuentran un par de gramos de marihuana o unas pastillas de éxtasis en el bolsillo. Tú sabes que son para tu consumo personal, no para vender. Aun así, es probable que te lleven detenido por infracción a la Ley 20.000. ¿Por qué? Porque inicialmente la policía presume que podrías estar cometiendo un delito, ya que portar drogas sin autorización es ilegal. No entre en pánico. Serás conducido a la comisaría y posteriormente ante un juez, pero aquí es donde se puede aclarar el panorama.
Demostrando el consumo personal: Una vez en el proceso, tu defensa deberá acreditar que esa droga era para ti, sin intención de traficar . ¿Cómo se demuestra algo así? Principalmente con las circunstancias y evidencia :
- Cantidades reducidas y consistentes con uso personal: Si te pillaron con 1 o 2 gramos de cannabis, por ejemplo, es más creíble que sea para tu consumo. Lo mismo si llevabas solo una o dos dosis de la sustancia que sea. En cambio, si tenías 50 papelillos, la cosa se complica.
- Ausencia de elementos de venta: Importante que no hayan encontrado en tu poder balanzas digitales, muchos billetes de baja denominación, decenas de bolsas plásticas vacías, etc. Todos esos son indicios de microtráfico. Si solo tenías la droga en un único contenedor (un paquete, bolsa o frasco personal) y nada más, es un punto a tu favor.
- Contexto personal: ¿Eres estudiante o trabajador sin antecedentes penales? ¿Tienes un historial de consumo problemático y quizás estabas buscando ayuda? Estos datos pueden humanizar tu caso. A veces se presentan informes o testimonios que muestran que la persona es un consumidor y no un vendedor. Por ejemplo, un informe de un psicólogo sobre tu consumo, o un familiar que declare que efectivamente eras adicto pero no traficante.
- Lugar de los hechos: Como mencionamos, la ley permite consumir en privado. Si te detuvieron dentro de tu casa o patio en Maipú con una dosis para ti solo, es distinto a que te agarren fumando con amigos en la vía pública. En tu casa, claramente puedes alegar consumo privado. En la vía pública, lamentablemente incluso el consumo personal se sanciona como falta (lo cual puede derivar en una multa, generalmente).
Posible desenlace: Si se convence al juez de que era consumo personal, lo más probable es que no seas condenado por un delito de tráfico o microtráfico . En muchos casos, la fiscalía ni siquiera formaliza cargos fuertes cuando está claro que es consumo. Pueden optar por archivar el caso, derivarlo a un programa de prevención, o pedir una pena simple por consumo en público (que suele ser una multa manejable o servicio comunitario). Lo importante es evitar que te encasillen en el artículo de microtráfico. Aquí es donde la defensa juega un papel esencial, argumentando desde el primer momento tu situación.
Ejemplo: Imagina a Carlos , vecino de Puente Alto, detenido con 5 gramos de marihuana saliendo del Metro. Carlos no tiene antecedentes, y la droga estaba suelta en un solo contenedor junto a su billetera. Al ser formalizado, su abogado presenta pruebas de que Carlos consume desde hace años, incluso muestra una receta médica de un tratamiento ansiolítico que tomó, indicando que empezó a usar cannabis para la ansiedad (aunque no esté legalmente recetado, muestra su perfil de consumidor, no de vendedor). Además, no había indicios de ventas. Probablemente, Carlos termine el caso sin ir a juicio: quizás deba asistir a un par de charlas sobre drogas y el caso se archivo, o en el peor escenario, una pequeña multa. Lo esencial : no habrá cárcel ni tumbas con antecedentes, porque se acreditó el consumo personal.
Consejo final: Siempre di la verdad a tu abogado acerca del destino de la droga. Si era realmente para consumo, insiste en ello desde el principio. Si consumías con amigos, explícalo (aunque el consumo grupal sea falta, es menos grave que tráfico). Y si la policía te trató injustamente o no respetó tus derechos al detenerte, tu abogado también puede usar eso a tu favor. En Defensor.cl sabemos manejar estos casos en Santiago . Contáctanos si te acusan injustamente de tráfico cuando solo tenías para consumo , lucharemos para que la justicia reconozca la realidad y proteja tus derechos.